Coleccción ANAQUEL DE HISTORIA, nº
23
I.S.B.N: 979-13-87751-14-2
162 páginas 17€
En los paisajes dorados de la Alcarria,
donde la luz del otoño parece fundirse con la miel, el
tiempo se detiene entre dos colinas que guardan los secretos de
civilizaciones olvidadas. En una, la Recópolis visigoda,
fundada por Leovigildo, nos muestra sus murallas y talleres como
un eco de piedras que susurran secretos en un lenguaje que ya
no comprendemos. En la otra, el castillo de Zorita de los Canes,
antigua alcazaba musulmana que los Caballeros de la Orden de Calatrava
convirtieron en su baluarte indómito sobre las aguas esmeralda
del río.
Manuel Gómez Anuarbe no se limita a recorrer estas ruinas
como un cronista más; se sumerge en ellas buscando una
respuesta a la soledad y al sentido de la vida. Entre el aroma
de los membrillos de Recópolis y el silencio lúgubre
de la Sala del Moro en Zorita, el autor entabla una conversación
«sin lenguaje» con el pasado. Lo que comienza como
una indagación histórica sobre tesoros visigodos
y fueros medievales, se transforma en una experiencia mística
y filosófica.
Bajo el inmenso manto de las estrellas esas que guiaban
a los viajeros por el desierto y que aquí brillan con una
intensidad pavorosa, el espíritu se eleva sobre el
curso del Tajo. Este libro es una invitación a mirar el
mundo con esperanza y amor, a detenerse en la belleza extrema
de un instante y a descubrir que, al final, nuestra identidad
no es otra cosa que nuestra identificación con el universo
mismo.

Nació en Cantabria. Estudió bachillerato
en el famoso y estricto colegio de Villacarriedo, Ciencias Económicas
en la Universidad Complutense de Madrid y Paisajismo en la Escuela de
Jardinería Castillo de Batres. Fue el fundador, junto a Leandro
Silva, de la Asociación de Amigos del Jardín y del Paisaje.
A los 15 años convenció a sus padres para que le dejaran
estudiar en LAlliance Française de París y, a los
30, a las autoridades españoles para que le permitieran visitar
la Unión Soviética con un pasaporte especial y sin protección
diplomática.
Su primer empleo fue de colaborador del ministro en el Ministerio de
Industria en Madrid, mientras estudiaba inglés, italiano y árabe,
pero pronto abandonaría España para trabajar en la BBC
de Londres.
Después viviría en París y Nueva York como ejecutivo
de una empresa americana, encargado de la adquisición de nuevos
productos en Europa y América del Sur, lo que le permitiría
viajar por países del mundo entero.
Su paso por el Ejército de Regulares en Melilla como alférez
de las Milicias Universitarias le llevaría a viajar por Marruecos
y comenzar su carrera de arabista, años más tarde, por
Argelia, Túnez, Libia, Egipto y Yemen, para acabar en la Universidad
Islámica en Riad, Arabia Saudí.
De nuevo en Europa, compartiría, durante dos años, sus
proyectos de paisajismo con un negocio de antigüedades de jardines
en Londres y Madrid, para posteriormente dedicarse exclusivamente al
paisajismo, colaborando con revistas especializadas, impartiendo conferencias
por todo el mundo, sobre todo en los centros del Instituto Cervantes.
Sus estudios de la lengua farsi le permitirían viajar por Irán
en repetidas ocasiones y dar una conferencia sobre jardines en esta
lengua en el Museo de Arte Contemporáneo de Teherán.
Fue condecorado con la Medalla al Mérito Civil por su labor en
Arabia Saudí y figura como persona destacada en el libro Personajes
ilustres del Valle de Cayón.
Actualmente dedica su tiempo a escribir y a ocuparse de su propio jardín.
Obras publicadas: Masonería y Santidad; Jardins du Maroc,
d´Espagne et du Portugal; Lenguaje oculto en los jardines gallegos;
Uclés, historia, paisajes, patios y jardines; Pasos perdidos
de Bom Jesus; Jardín Alquímico de la Trinidad. Uclés;
Cartas Órficas; "Ermitaños
ornamentales de jardines", "Elixir
19 en el Jardín de la Trinidad", "Aristóteles
con auriculares", Valeria.
De ninfeos y casas colgadas y Camino
a Santiago con Mithra, Prisciliano y Mahoma, El Bosco. El jardín
alquímico de las delicias (bajo el seudónimo de Nadia
Scit) y Arriba
las estrellas, abajo el Tajo Recópolis y Zorita de los
Canes.