Coleccción ANAQUEL DE POESÍA, nº162
I.S.B.N: 979-13-87751-21-0
72 páginas 16€
Pocos elementos son tan evocadores como el
agua, la sustancia más común de la Tierra, capaz de adaptarse
al recipiente en la que lo versamos cuando se presenta en forma de líquido,
pero también gaseoso en nuestras cocinas o en las nubes y por
fin frío y sólido en los lagos helados o, más prosaicamente,
en el fondo de una bebida en verano. Un punto de partida, este, para
los poemas de Todos los ríos: el agua que se transforma, «se
adorna con ojos grises», baila un tango y anida dentro de nosotros;
el agua como moneda de cambio, como bien que damos por descontado y
que tanto anhelan muchos pueblos y ciudades. El agua que corre y que
se hace mar, «dolorido mar que ensimismado se hurga sus inmensas
entrañas de plástico». Resuena en los poemas de
Todos los Ríos una certera y comprometida militancia que
va más allá del ecologismo y que cristaliza en un sentimiento
de pérdida y nostalgia, ante la «codicia del desierto»,
que no es sino la codicia por explotar los recursos naturales a los
que se «pide aún fingir una eterna edad de la inocencia»
cuando están sufriendo ya los mayores estragos.
Junto al agua, también la tierra, compañera inseparable
cuando «ha huido el agua. Se ha fundido con la tierra para hacerse
lodo y rompiendo las laderas camina por las calles y entra sin llamar
en casa». La crónica reciente que se convierte en materia
de reflexión poética y nos interroga sobre nuestro estar
en el mundo.
Pilar Pastor

Nacida en Astorga (León), pero crecida
en Madrid, cursó estudios en Ciencias de la Información
en la Universidad Complutense de Madrid en la rama de periodismo. Ha
trabajado en Radio Exterior de España y TVE. Es jefe de produccióndel
equipo de la revista bilingüe (español-inglés) Arena
Internacional del Arte. Ocupó asimismo el puesto de redactora
jefe en la revista de arquitectura Diseño Interior. Ha
colaborado asiduamente con Claves de la Razón Práctica.
Vive actualmente en Italia, donde ha trabajado como profesora de español
en la Universidad de Trento, especializándose en lingüística,
en concreto, en la conceptualización del espacio y del tiempo
a través de la palabra. Ha publicado sobre este tema el volumen
La deixis locativa y el sistema de los demostrativos en Arco Libros.
Tras un largo periodo de «sequía» poética
ha participado en las antologías de poesía contemporánea
Enésima
Hoja: antología de poetas contemporáneas; Bajo la
estrella, el viento; Antología
de poesía navideña contemporánea: me gusta la Navidad
y en el volumen Laberinto
breve de la imaginación: Antología de literatura mínima.
Ha publicado el poemario Doce
meses y un día.
TODOS LOS RÍOS SE ADORNANCON OJOS GRISES
Tú,
fuiste tú, entre mis brazos un río,
un esqueleto de agua:
un manantial.
En los turbios remansos de tu caudal
siempre hubo un deseo acallado,
y
en mí, un bárbaro y náufrago anhelo
de sucumbir, vegetal,
trenzada a las verdes algas del fondo,
contigo.
Ese insondable fondo que no alcancé,
ese limo silencioso y mineral
en el lecho del río,
que,
robado con paciencia en las riberas,
se arrastra suave hacia el mar.
Porque yo,
que nunca supe nadar en aguas dulces,
estoy condenada a la corriente.
Río abajo siempre,
en subterránea pugna con tu fuerza:
en tu sordo ímpetu encarcelada.
Y río abajo,
en el torbellino como en el vado,
todo veo, pero todo me escapa.