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Entrevista al poeta Conrado Castilla Rubio (marzo, 2018)
Cuando procesamos esa información, la maduramos y le damos forma para despertar una emoción, entonces es cuando podemos decir que hemos hecho un poema. Mientras tanto será otra cosa, pero no poesía.
Entrevista al poeta  Conrado Castilla Rubio, Cuando no tenga presente

—¿Qué va a encontrarse el lector bajo este título tan sugerente "Cuando no tenga presente"?
—El lector se va a encontrar con una serie de reflexiones sobre la vida cotidiana, sobre una búsqueda de la esperanza que nos lleve a no perder la visión del futuro que nos puede esperar más adelante. Va a encontrarse también con algunos de los miedos vitales que con el paso del tiempo van surgiendo en nosotros cuando vemos que los que nos rodean nos van dejando físicamente o a través de la pérdida de la memoria que les puede llevar al olvido.

—Usted mismo indica que "Cuando no tenga presente" es su poemario más autobiográfico de los hasta ahora escritos. ¿Cómo surge la primera idea, el germen del que parte un poemario?
Tras la publicación de mi segundo poemario me planteé tratar un tema diferente a lo que había escrito hasta ese momento. Y creo que la primera idea surgió, como en otras ocasiones, de la observación del entorno en el que me muevo y de mi propia vida cotidiana, y eso es lo que aparece más claramente en la primera parte del libro, pero luego me di cuenta que en el fondo de esa vida rutinaria que más o menos tenemos la mayoría de las personas no estamos solos que hay otras personas que nos rodean, sobre todo nuestras familias, que forman también parte de nuestra vida, y lo que les ocurre a ellos nos afecta a nosotros, de ahí que junto a la observación de la vida cotidiana quisiera indagar como esas otras vidas me afectaban a mí y me di cuenta que sí que me afectaba más de lo que yo me había percatado hasta ese momento, y eso es lo que se refleja en la segunda parte.

—¿De dónde surge el tronco central de sus poemas, esa desesperanza por un futuro, o ese miedo a perder lo que somos?

—Surge cuando con el paso de los años en mi propia familia comienzan a producirse esas pérdidas a las que he hecho referencia antes: la muerte de mi padre, la pérdida de memoria que comenzó a hacer mella en mi madre. A partir de aquí comencé a plantearme que lo que el paso de tiempo va aportando a nuestra vida puede llegar un momento en que se empiece a perder llevándonos a un presente en el que no sepamos ubicarnos y que eso me asustaba.

—Un tema fundamental en el poemario es el contacto con la naturaleza, los paisajes, la tierra…

Efectivamente, en este poemario reflejo esa temática, también en otros textos que he escrito en estos años. Para los que vivimos fuera de nuestra tierra natal el recuerdo del paisaje de esa tierra está siempre presente en mayor o menor medida, pero además yo que soy de tierra adentro siempre me ha gustado situar algunos de mis escritos en el mar y sus alrededores, y sobre todo la ciudad. Unas veces son paisajes reales (las dehesas de mi tierra o las calles o la playa por la que paseo) otras, las más son imaginadas y en ambos casos un tanto idealizadas.

—Todo el mundo comprende lo que es la poesía, pero casi nadie se atreve a definirla. ¿Cómo lo haría usted?

Yo creo que la poesía es escribir pequeñas historias partiendo de algún elemento vital: un sentimiento, algún detalle que nos llama la atención cuando vamos por la calle o escuchamos una canción o una conversación ajena a nosotros. Cuando procesamos esa información, la maduramos y le damos forma para despertar una emoción, entonces es cuando podemos decir que hemos hecho un poema. Mientras tanto será otra cosa, pero no poesía.

—La poesía tiene la característica de ser el género literario más íntimo y revelador del autor. Sin embargo, como en todas las artes, debe tener en cuenta al receptor del mensaje (el lector). ¿Cómo afecta esto a su manera de escribir?
A veces oímos a algunas personas decir que escriben para sí mismos. Yo no creo que eso sea así. Yo al menos escribo con el fin de que otras personas lo lean, si lo tienen a bien, pues como ya he dicho antes, creo que un poema no deja de ser una pequeña historia y a mi me gusta contar historias a otros. Por ello intento compartir lo que pienso o lo que siento con otras personas. Si noto que lo que he escrito no puede aportar nada, lo guardo en un cajón o directamente lo tiro a la papelera.

—¿Qué aconsejaría a los jóvenes que comienzan a escribir poesía?
Qué lean mucho, qué escriban, qué escuchen la voz de otros poetas, tanto a los clásicos como actuales y que indaguen en su vida y en los que le rodean pues aunque una buena formación académica es importante, no es suficiente para saber mostrar lo que uno desea. Finalmente les recomiendo que cuando lo consideren adecuado lo hagan público.


Puedes leer a Conrado Castilla Rubio en:
Conrado Castilla Rubio

Cuando no tenga presente
Conrado Castilla Rubio


Coleccción ANAQUEL DE POESÍA, nº 79
I.S.B.N: 978-84-947595-5-0 • 82 páginas • 12€
Prologo de Francisco Onieva

El poeta nos adentra en el miedo a perder la memoria, a olvidar a las personas que conforman nuestra vida y que nos van acompañando a lo largo de ella... <<Más>>



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