
Madrid, 1971.
Hay autores que imaginan el peligro y otros que lo han tenido de frente.
Antes de consolidarse como periodista de investigación, se curtió
en el asfalto: fue repartidor de propaganda en Londres, vendedor de
flores en La Habana y ferrallista. Para sus reportajes, no se limitó
a observar, sino que se infiltró en las grietas del sistema como
comprador de locales de alterne, falso toxicómano y reclutador
de sicarios en Lavapiés, llegando incluso a las cocinas del narcotráfico
gallego.
En 2017 sacudió el género negro con Ya no quedan junglas
adonde regresar, la novela más galardonada de 2018 (premios
Wilkie Collins, Morella Negra, Novelpol, Tenerife Noir y Tormo Negro
de las Casas Ahorcadas de Cuenca) y adaptada al cine en 2025. Tras el
éxito de El ministerio de la verdad, La ley del padre
(premio Cartagena negra a la mejor novela negra de 2024), Leones
en invierno y Amoniaco; con La
risa de las hienas, vuelve a bajar al barro para recordarnos
que, a veces, la realidad muerde más fuerte que la ficción.