
Coleccción ANAQUEL DE POESÍA, Nº
13
Prólogo de Salomé Ortega
94 páginas I.S.B.N:978-84-938708-7-4 10€
Salvador Gómez de Simón
encarna al poeta que esgrime el lenguaje narrativo y la estructura
clásica principio, nudo y desenlace para celebrar
los caminos del pensamiento.
A través de Los Diez Cánticos Elementales, ascenderemos,
como en una escalera de perfección, desde la soledad y
la búsqueda de la esencia hasta el canto universal a toda
la Creación; pasando por parajes de música, amistad,
como no amor y preguntas que se nos irán desvelando
como claves.
Y como viajeros de la vida, encontraremos ante nuestra mirada
los temas fundamentales que, como máscaras tras el carnaval,
nos ocultan el todo, la nada, lo ido y lo por venir.
Salvador es poeta que, afanosamente, y dejándose la piel
en el empeño, transmite el atisbo de un verso que como
una vela inmortal nos alumbra a todos los demás mortales.
Su poesía vibra, encandila, canta a la desesperación,
al amor natural, al amor sublime más allá de la
luz. Consigue que la música de Mahler se transforme en
bellísimos versos.
... Tal vez en esto consiste
el devenir del tiempo.
Los actores tomaremos nuestros
puestos en el escenario
para representar la obra
desde el primer momento conscientes
que al final siempre deberá
caer el telón sobre el escenario.
Por fortuna también
nos acompañarán los genios:
los Platón, los Mozart y los Shakespeare.
Y Platón nos ofrecerá
sus impagables Diálogos
que nos ilustrarán sobre la belleza
y la inmortalidad del alma...
(Del Canto Sexto)
Vine al mundo en enero, a mitad del
siglo pasado, en la ciudad de Barcelona. Mi vocación
como escritor es pues tardía, surge cuando la vida me
ha permitido ocuparme de otras cosas que no fueran las de resolver
las necesidades más perentorias e inmediatas de la vida.
Pero aunque tardía, ha irrumpido con la fuerza irresistible
con la que se revelan las cuestiones realmente importantes que,
desde que el mundo es mundo, atañen al alma humana: el
amor, la muerte y el Ángel (que para mí no es
un sucedáneo de Dios, sino la alusión poética
del Ideal Trascendente), porque creo firmemente que escribir
poesía es la única forma de convertir la desesperación,
no en una parálisis estéril, sino en una forma
de interpretar y expresar el mundo mediante la palabra escrita.
Aunque creo que mis experiencias vitales no interesarán
a nadie, como no me avergüenzo de nada de lo que he hecho,
relato brevemente las distintas actividades profesionales emprendidas
en mi vida, que están íntimamente ligadas con
mis estudios de Ingeniero Industrial Superior, Licenciado en
Ciencias Empresariales e Inspector de Hacienda del Estado. He
trabajado pues, en el sector privado, en actividades fundamentalmente
relacionadas con la informática y en el sector público
en diversos puestos de responsabilidad del Ministerio de Economía
y Hacienda y posteriormente de la Agencia Tributaria.
En cuanto a mis aficiones, aquéllas que me han permitido
escapar de la realidad cotidiana y me han proporcionado un universo
alternativo: los viajes (conozco los cinco continentes), la
música (creo que me he dedicado a la poesía por
no tener los estudios necesarios para la composición
musical, como hubiera sido mi deseo) y la literatura, pues debo
confesar que he leído todo lo que se ha puesto a mi alcance
desde Tolstoi a Vargas Llosa, pasando por Joyce y Proust. Y
en poesía aún a riesgo de ser demasiado esquemático:
Neruda, Miguel Hernández y Hölderlin. Y de los contemporáneos,
habiendo muerto Ángel González, Juan Gelman, Carlos
Marzal y María Antonia Ortega.
Los Diez Cánticos elementales es su segundo poemario
tras el éxito de Elogio
del silencio; editado también en Cuadernos del Laberinto.
• "Los diez cánticos elementales", en La Biblioteca Imaginaria, por Raquel Arévalo
• "Los diez cánticos elementales", en Universo la Maga
• Descubre a Salvador y "Los diez cánticos elementales", en Conocer al autor